viernes, 9 de octubre de 2009

Soy cabreo

Cabreo infinito. No se por que y si. Porque me duele la pierna, por la sangre, por la herida, por el moraton que vendra. Por lo de siempre. Por ran ran brum brum pero paciencia, paciencia, paciencia. Y soy la unica. A las 7, a las 15, a las 22 y a las 24.

Uf.

Ya.

Hoy he descubierto una gran cosa que en realidad es una gran tontada. A veces, hay que dejarse fascinarse por cosas por el estilo. Y hablando de locos de mierda, que mejor que acudir a la fuente original. La locura empezo en Argentina y, ahora que Argentina vuelve a mi, todo volvera a ser "normal", tan normal como tu puedes ser, que no es mucho.

Normal termina por -al, igualito, igualito que genial. Es genial que casi estes aqui y que vuelvas cual loca de mierda y encima argenta.

jueves, 8 de octubre de 2009

The Charades

Ha tenido que ser una cancion de The Antlers. Sylvia. Como Plath y como Marza. Escribe.

Han tenido que pasar muchos meses, de parar, respirar y gritar. Y en la busqueda de un sentido solo he recibido pistas de lo que es estar charade.

Charade se es o se esta. Se es. Se nace o se hace. Se lleva dentro. Charade no es chalada. Es charade y suena a pop y a fresa y a Andromeda.

Tambien suena a dedos sangrantes, Peluqueria Rossy y bajos sin enchufar. Suena a pizza de lefa en el suelo, a cerveza que no te gusta y a semaforos que para ti no cambian de color.

Charades hablan cuatro horas por telefono, piensan que los cisnes tienen las patas feas y se apuntan a la modernidad cuando esta ya ha pasado de moda. Charades lloran bajo las gafas, sangran por la barbilla y no estan listos para la vida adulta.

Charades llevan un año de mierda. Locos de mierda.